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50 shades of Grey (o el pseudo porno de las malcogidas)

Hace años cuando salió el libro mi intención después de leer la sinopsis fue conseguirlo. Jamás lo conseguí y ahora pienso que ese ha sido el mejor acierto de mi vida.

Después de ser una ferviente admiradora de Sade, Miller, Bukowski, Elmer Mendoza y autores que escriben de cochinada este hubiera sido mi peor escalón, más bajo que leer un libro de autosuperación y otro de Carlos Cuauhtémoc Sánchez (si usted es ferviente admirador de este último o de Paulo Coelho mejor salga de aquí… y del mundo). La cosa es que leer este libro creo que me hubiera puesto en un dilema, habría pensado que había algo malo conmigo y mis prácticas sexuales que nada tenían (ni tienen) que ver con las supuestas prácticas sado masoquistas que narra la película.

Pero bueno, el caso es que no leí el pinche libro, pero he leído un sinfín de resúmenes, de partecitas del libro y otras cosas que me han dado un norte sobre lo que dice el libro. Lo que sí, y debo confesarlo con el terror de que mis 3 lectores marchen y me bloqueen para siempre es que sí vi la película. No en el cine, no en buena calidad y no en cuanto salió. Fue en una noche de copas y no, no tuve ninguna reacción sexual después de verla.

Para mí la película es una burda narración del ya gastado cuento sobre la pobre que conoce al rico y se enamora perdidamente. Y el rico que es un mamonazo que quiere controlar la vida de la pobre pero en el fondo y en la superficie empieza a dar su brazo a torcer hasta que se ve super enculado con la morra. Esta es la fórmula cómica mágica musical para atraer a las mujeres desesperadas por el príncipe azul. Alguien alguna vez me dijo que esto era como Disney con porno. Y sí, eso es lo que es.

La historia es cursi, los momentos sexuales son como el soft porn de Cinema Golden Choice (¿se acuerda usted de ese porno?) A la morra se le ven las chichis y las nalgas pero a él, no se le ve ni un pedacito de testículo, mucho menos hay un desnudo frontal. Cosa absurda porque al menos yo siempre que cojo le veo todo a mi pareja ¿o no?

Y la razón por la cual vi la película fue porque me llamó la atención que una mujer (al parecer feminazi) escribió que en la película se alentaba el sexo sin consentimiento y una pseudo violación. Y yo la verdad no vi nada de eso. La morra se encula con el wey, y ella da su consentimiento para que el wey, que cabe aclarar es guapo y es MILLONARIO (y también codiciado por muchas mujeres) le quite la virginidad, se la coja varias veces, le regale cosas (hasta un carro y un departamento) y le de vida de princesa de cuento.

“Te voy a coger como Laura León: suavecito, suavecito”

Peeeeero, y aquí es donde empieza lo bueno, cuando el wey le dice que quiere coger bajo sus propios términos, y la quiere de chivito al precipicio para hacerle lo que (en un contrato previo queda estipulado y aclarado) él quiere. Al final de cuentas él le dice que van a ser pareja, que no van a ver a otras personas y que se va a dar un tiempo para salir con ella como “novios”

La morra le dice que no, que no acepta su forma de ver el sexo ni desea ser violentada (esa palabra es como violada, pero con putacitos de mentira) por él porque ella lo ama y el amor no es violento. ¡MAMADAS! Mientras el sexo fue bonito y hubo regalos, la morra ni pio dijo, pero cuando el tipo le dice que quiere más, como buena morra interesada dijo que no, que no quería nada. ¡Mega mamada!

El final es uber pedorro y deja la puerta abierta para la segunda parte, la cual imagino que va a estar igual de súper pedorra que esta.

Para mi, esta es la historia preferida de las malcogidas, término que utilizo para aquellas mujeres que solo cogen de misionero o aquellas que ven el sexo como algo sucio porque su religión así se los inculca. Para mí, es algo bastante aburrido que me deja con un mal sabor de boca, pues si eso es a lo que las mujeres promedio aspiran pues que vidas sexuales tan mega de hueva han tenido. Debo decir que mientras la veía y después de leer las escenas “fuertes” de la película, mi vida sexual tiene más vida que la de la protagonista.

En fin, si quieren alguna idea para modificar el misionero, pues véala, si quiere reír con las cursilerías, véala con su pareja y si usted quiere un soundtrack bastante encamador (he de reconocerlo) pues solo descargue o compre las canciones porque esas sí son bien pinches buenas.

Y si usted es una feminazi que cree que el hombre no puede pegarle a la mujer bajo ninguna circunstancia, puts, mejor ni la vea, que se va a pegar un super calambron. Y al final, si le gusta eso del BDSM pues mejor vea una porno de verdad, en la sección de hardcore de cualquier servidor XXX se puede encontrar cosas más emocionantes que en esta versión muy desangelada.

Eso si, yo quiero un cuarto rojo como el de Cristian Grey cuando sea grande y tenga mi casa. Quiero ese fuete con el que le pega y el techo, para colgarse con ganitas…con muchas pinches ganitas.

Al final me quedo con el que puede ser mi mantra sexual:

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Pd. No todo es malo, aparte de una que otra frase buena, hay un par de escenas buenas: cuando la nalguea y luego se la coge de a perrito, cuando la cuelga en el techo (quiero esas esposas) y… ah sí, cuando le pega unos buenos latigazos. Y ya.

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Un comentario el “50 shades of Grey (o el pseudo porno de las malcogidas)

  1. Totalmente de acuerdo…. Yo lei varios comentarios de mis amigas: “super hot”, “Si me prendio”, “Esta muy fuerte”… despues de ver la peli, te lo juro, senti tristeza por ellas….

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