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30 cosas, 30 gentes, 30 lugares, 30 situaciones, 30 sueños, 30 años.

Cuando cumplía los 20s me imaginaba que 10 años después iba a estar casada, con hijos y con un trabajo maravilloso el cual amara y me dejara bastante dinero.

Hace unos días cumplí 30 y aquí estoy divorciada, sin hijos y con un chingo de cerveza y de fiesta. El trabajo no me deja una gran cantidad de dinero pero debo de decir que me encanta y lo hago con todo mi corazón.Durante este año me ha pasado lo mucho y lo poco, he vivido momentos tristes, felices, divertidos y he conocido a gente interesante que ha llenado mi vida.

Hago una lista de 30 cosas que he disfrutado, que he padecido y sobre todo que he vivido en este año. No todas están en órden de importancia y/o aparición, algunas son random pero todas han sido muy significativas.

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1 Mis papás, porque a pesar de todo siempre han estado apoyándome. Los amo, y aunque a veces me dificultan el vivir con ellos, yo no sé qué haría si me faltaran.

2 Mi hermana, mi bebé, mi confidente y amiguis del alma. La mejor compañera de fiesta y de vida del pinche mundo mundial. Nos peleamos, nos odiamos, la detesto y quisiera estrangularla, pero al final del día es la persona en la que siempre puedo confiar

3 Mi princesa pelona. Me enseñó que nada en esta vida te puede quitar la sonrisa de la cara. Y que por más negro que se vea el camino hay que pararse, sonreír, pintarse las uñas y verse guapas. Donde estés, se que nos vamos a volver a ver hermosa. Te amo.

4 A mi ex, y a todos los sueños que se rompieron. Porque después de que te fuiste entendí que tengo más huevos que tu, que puedo valer por mi misma y que a veces la persona que más amas es la que te da los golpes más duros y las enseñanzas de vida. Gracias por irte, te lo agradezco, no sabes cómo lo disfruto.

5 Mi otra familia, la de la escuela, mis amigas, mis confidentes, mis apoyos incondicionales, mis segundas mamás, las que a pesar de todo siempre han estado ahí y con las que he compartido miles de cosas maravillosas. Y que claro, en mis momentos feos nunca me dieron la espalda.

6 Mi familia. Esas locas gentes que lograron sacar lo más divertido en momentos más tristes. Yo se que cuento con ellos y que siempre van a estar ahí, para poner ese comentario mamón que me alegre el día.

7 El proceso. Porque en los altibajos hubo días de abrazar mucho, de llorar, de visitar al doctor Güero y guapo (aunque su mamá me diga asalta cunas nada más porque todavía duerme en una) de rones a las 2pm y de charlas de amigas. De sanar.

8 El can. Porque después de toda esa debacle, fue el primero que me subió el ánimo. El cabrón guapo, sexy y por el que muchas morirían me tiró los perros. Literal.

9 Los reencuentros. Porque vaya que mucha gente ha regresado a mi vida. Unos pasaron sin pena ni gloria y otros han llegado para quedarse, mantenerse y seguir ahí. Y me encanta. Aunque algunos, pasaron, movieron todo y se fueron. Tristemente.

10. Mis niñas. Porque sin ellas mi vida sería bien pinche super ultra mega aburrida. Amigas, confidentes, sensuales, sexys, bellas e inteligentes. Y mis amigas.

11. Un oso foráneo, El York y unas chelas, las carnes en su jugo y una nieve, un café a media tarde para el sueño, más chelas, Guadalajara y sus lluvias que se ponen sus moños cuando uno apuesta, unos churros con cajeta con esteroides. Una noche maravillosa, con fuegos artificiales, castillo con todo y corona. Divertida, emocionante, llena de aventura. La noche y el hombre de mi vida. Literal.

12 La estación de Lulio y tooooooooodas sus historias. He conocido a gente divertida e interesante, he echado el chal en aguuuusto y claro, me prometieron un código QR que jamás llegó.

13 Chelas, chelas, chelas. Que he compartido en las buenas y en las malas. Unas stout, unas extrañas, unas bien pinches gachas y otras con sabores a nostalgia, a besos, a personas maravillosas y a unas pláticas intensas. 

14. La escuela, mi trabajo, mi segunda casa. Mi alma mater, mi vida, mis sueños, mis logros y mis más oscuros bajones. La razón por la cual me levanto todos los días es para ir a hacerles la vida imposible a chiquillos de 15 a veintitantos años. Y lo amo.

15. Ser maestra. Los mejores casi 4 años de mi vida han sido como maestra. Regañar y también aconsejar, trabajar de sol a sol para verlos felices. Matarte en Jornatur, en Jornadas culturales, en eventos extras y al final ver a los mocosos disfrutar. Eso mis amigos, es lo mejor de lo mejor.

16. El depa. Llegué acompañada y salí sin marido y con 2 gatos. En los 2 años y medio que viví ahí disfruté como enana. Lloré, grité, me pelee e hice las peores locuras de mi vida. Pero no lo cambiaría por nada.

17. Mis hijos de 4 patas. Kraken y Lana forman mi familia gatuna. Son lo mejor que me ha pasado, y mis compañeros fieles. Diario ando llena de pelitos de amor.

18 Mi batidora semi industrial. Mi bestia. Porque sín ella, la vida no es bonita. Bella, bella toda ella. Es la mejor batidora. Y la más grandota y poderosa. La amo y amo la eficacia que me da.

19. El viaje al DF y su pinche caos. Fue un viaje enriquecedor y muy bueno para mi paz mental. Por primera vez me sentí sola y feliz. Ha sido un viaje que me cambió y lo mejor es que la pasé con gente maravillosa, divertida y a la que quiero un chingo. DF nada te debo, DF estamos en paz.

20. (aclaro que estas van por orden de edad, no de amor) Mi nueva princesita de ojos maravillosos. Compartimos el gusto por los gatos y por jugar con la comida. La amo y se bien que ella hace lo propio.

21. La princesa trompuda. Me sorprende lo rápido que crece y lo bella que es. La adoro y es taaaan pacífica que a veces pienso que me engañan y me prestan un nenuco. Pero, la amo.

22. Mi otro trabajo. Los pasteles, el fondant, el harina, los capacillos, los cortadores, mis moldes, los marcadores, los colores, el betún y un largo etc que me ha dado taaantas pinches felicidades. Y tal vez sea mi otra profesión, pero juro que la amo.

23. PROFORDEMS. Lo sufrí, lo lloré y batallé, pero al final lo terminé y no me quedé a medias o me di por vencida. Me gané un síndrome de túnel del carpo y unas visitas al Ortopedista (sexy oh sí papi como no) pero lo logré y me siento orgullosa. Estrellita en la frente y mención honorífica por eso.

24. Una noche de Hacker, chelas, música y un chingo de fiesta. No puedo decir que hice locuras porque no hay nadie que lo compruebe, pero vaaaaya, que pinche noche tan chingona y que pinche fiestón loco. Que pinches buenos recuerdos. (hasta me dieron ganas de irme ahorita a Hermosillo pues…)

25. El Bajita la mata y la mejor plática de mi vida. El viajar ligero, unas chelas, un cabrón que es como mi alter ego masculino, mi mejor amigo y mi confidente. El amigo que siempre está ahí para pendejearte mientras te tomas tus chelas. Pero bueno, esa es su forma de quererme y sabe bien que lo adoro.

26. Los amigos lejanos. Basta con un mensaje, una llamada a mitad de la noche, un te quiero cuando más lo necesitas para sentir el cariño. Te quiero a ti, que vives a miles de km, pero que a veces estás a cm de mi. Te quiero porque en las buenas y en las malas siempre has estado conmigo. Te quiero y bien sabes quién eres. Aunque seas un pelado.

27. Los momentos nada buenos. Los tristes, los que te mantienen tenso y sientes que no puedes respirar. Por esos nervios que te matan y por la tranquilidad que te da saber que estás bien.

28. Por las locuras NSFW, por todas aquellas que se quedan para mi, por las que no se pueden decir, las que sólo le cuentas a unos cuantos y por toooooooodas esas bellas coincidencias de la vida que vaya, han hecho de noches algo maravilloso.

29. Los cambios. Enfrentarlos y pasar por ellos es un desgaste, pero al final los cambios siempre son para bien.

30. Yo y mis 30 primaveras. Después del caos que ha sido este pinche año sigo en pie. Muchos pensaron que esto me iba a matar pero se necesita más veneno (más del que tiene mi ex suegra por cierto) para matarme. Sigo viva, feliz y con un chingo de ganas de seguirle. Y lo mejor es que le demostré a todos que tengo un chingo de huevos para salir adelante. No se engañen, mido poco pero soy una pequeña cabroncita. Y lo peor es que soy guapa (sí no lo decía yo, no lo decía nadie, cabrones) Felicidades a mi, porque llegar a los 30 es difícil, pero uuuuffff… quiero otros 30 años de tanta pinche fiesta como este último año.

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