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Y de pronto…

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Y de pronto sintió celos

de esos irrefrenables

de pensar ¿a cuántas tiene en su mente, a cuántas las halaga como a mí?

¿Cuál será su verdad? ¿de quién son sus pensamientos?

Maldito, maldito, maldito, maldito tu y todas las estúpidas que te hablan.

Al final del día los celos son porque tiene muy claro que entre ella y él  jamás habrá algo más que palabras

y palabras

e imaginación

mucha imaginación

y ya

celos, malditos celos.

Malditos sentimientos.

al final, solo quedan las palabras, como recuerdo de algo que pudo ser.

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