Soy de esas estúpidas locas semi-fanáticas de los programas de “reality” y uno que llama mi atención en estos momentos es el protagonizado por la pornstar Tila Tequila.

A grandes razgos, y para quien no lo ha visto, trata sobre Tila buscando el amor en un grupo conformado por hombres y mujeres (20 al principio)dada la bisexualidad de ella, (y que si nos vamos rápidos yo lo veo más como marketing que como una orientación bien definida) que tienen que pasar una serie de tontas pruebas para ganarse el amor de esta mujer.
Uno de las partes que más llamó mi atención fue en si la primera prueba, en ella hombres y mujeres en momentos diferentes desfilaban y hacian alguna gracia para tratar de “enamorar a primera vista” o de congeniar con la amorosa y muy besucona Tequila. Las mujeres hicieron gala de su sensualidad, y los hombres… uff, a mi parecer fueron los más decabellados, entre ellos uno, que su gracia fue poner firme su miembro viríl y meterlo en una caja de regalo (bastante pequeña por cierto) y decir que esa era su mayor virtud.
Hasta aqui, todo parecía como normal, lo que a mi me impresionó fue la reaccion de la protagonista, quien lejos de gustarle el regalo hizo cara de pocos amigos, se asustó (vamos… ha visto peores, eso si fue actuado) y lo rechazó argumentando que una cosa es como se gane la vida y otra lo que busca en alguien.
Y eso, es precisamente lo que me causó gracia. Es cierto que una mujer puede meterse con cuanto hombre pase por enfrente y puede hacer un extenso catálogo de penes con formas, tamaños, colores y sabores, pero hay algo que simple y sencillamente sale sobrando cuando buscas amor, y es precisamente eso, el pene.
Así seas Belladona (a la que no conozco personalmente pero intuyo que así es) lo último que piensas es en que el hombre en el cual volcaste tu amor tenga un pene descomunal, vaya, ni siquiera influye demasiado si es un besador experto o hace un cunnilingus de voltear los ojos. Es más importante y conquistador un buen trato, una grán plática o que el tipo en cuestion te trate como reina, a que te vuele en los aires y te ponga en cuatro patas a follar.
En fin, todo este rollo era sólamente para contar como me sorprendió que una mujer que ve penes a diario, se haya sentido ofendida, y de como los hombres creen que un pene puede enamorarnos.
O bueno, un hombre caballeroso y con un buen pene es un hombre ideal. Yo por eso amo a Mr. Vixen.
Trataré de no perderme, pero en estos días que son taaan trabados y difíciles trato de subsistir sin mentarle la madre a la vida por ser tan hija de puta.
Me voy, pero volveré, lo prometo.
XOXO